Gran Doxologia
Gloria a Ti que mostraste la luz. Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra y a los hombres la buena voluntad.
Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias por tu inmensa gloria.
Señor Rey, Dios Celestial, Padre Omnipotente; Señor, Hijo Unigénito Jesucristo y Espíritu Santo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. Tú que quitas los pecados del mundo.
Recibe nuestra súplica, Tú que estás sentado a la diestra del Padre; ten piedad de nosotros.
Porque sólo Tú eres Santo, sólo Tú eres el Señor Jesucristo en la gloria de Dios Padre. Amén.
Todos los días te bendeciré y alabaré tu nombre, por los siglos de los siglos.
Haznos dignos Señor, de ser preservados en este día sin pecado.
Bendito eres Tú, oh Señor, Dios de nuestros padres; alabado y glorificado sea tu nombre por los siglos. Amén.
Que tu misericordia, Señor, sea con nosotros de acuerdo a nuestra confianza en Ti.
Bendito eres Tú, Señor; enséñame tus mandamientos.
Bendito eres Tú, Señor; enséñame tus mandamientos.
Bendito eres Tú, Señor; enséñame tus mandamientos.
Señor, Tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Yo dije: Señor, ten misericordia de mí y sana mi alma porque he pecado contra Ti.
Señor a Ti acudo; enséñame a cumplir tu voluntad, porque Tú eres mi Dios.
Pues de Ti viene el manantial de vida y en tu luz veremos la luz.
Extiende tu misericordia a los que te conocen: Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal ten piedad de nosotros.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal ten piedad de nosotros.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal ten piedad de nosotros.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.
Tropario
Hoy se ha cumplido la salvación del mundo, alabemos al que resucitó del sepulcro y primicia de nuestra vida. Porque aniquilando la muerte con la muerte, nos concedió la victoria y la gran misericordia.
DIVINA LITťRGIA
De Nuestro Padre entre los Santos Juan Crisóstomo
Diácono(D): Bendice, Señor.
Sacerdote(S): Bendito sea el Reino del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
Coro (C): Amén.
Gran Letania de la Paz
D: En paz, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad. ( Kirie eleison - Griego - Ia Rab urham - Árabe )
D: Por la paz que viene de lo alto y la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Por la paz de todo el mundo, la estabilidad de las Santas Iglesias de Dios y la unión de todos, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Por este santo templo y por los que entran en él con con fe, devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Por nuestro Padre y Arzobispo Metropolitano (N), por los venerables Presbíteros y Diáconos en Cristo, por todo el Clero y por el pueblo, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Por nuestras autoridades y por el cumplimiento de toda obra bondadosa, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Por esta ciudad, por todas las ciudades y pueblos y por los fieles que habitan en ellas, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Por aires saludables, abundancia de frutos de la tierra y tiempos pacíficos, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Por los navegantes, los viajeros, los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Para que nos libre de toda aflicción, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Ampáranos, sálvanos, tennos misericordia y protégenos, Oh Dios, por tu gracia.
C: Señor, ten piedad.
D: Conmemorando a nuestra santísima, purísima, bendita y gloriosa Señora Madre de Dios y siempre Virgen María y a todos los Santos, encomendémonos nosotros mismos y mutuamente los unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo Dios.
C: A Ti, Señor.
S: Porque a Ti se debe toda gloria, honor y adoración, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
Oración de la 1ª Antífona
S: Señor, Dios nuestro, cuyo poder es inconmensurable y tu gloria incomprensible; cuya misericordia es ilimitada e indecible tu amor a los hombres. Tú, Señor, por tu compasión mira a nosotros y a este santo templo y haz con nosotros y con los que ruegan con nosotros, ricas tus misericordias y compasiones.
Oración de la 2ª Antífona
S: Señor, Dios nuestro salva a tu pueblo y bendice tu heredad; conserva la plenitud de tu Iglesia. Santifica a los que aman el esplendor de tu casa; Tú, en retorno, glorifícalos con tu poder divino y no nos abandones a nosotros que confiamos en Ti.
Oración de la 3ª Antífona
S: Tú, que nos has agraciado con estas oraciones comunes y unánimes, y que has prometido otorgar sus peticiones a dos o tres que se reuniesen en Tu nombre; cumple Tú mismo ahora las súplicas de tus siervos en favor suyo, concediéndonos en el tiempo presente el conocimiento de tu verdad y en el venidero otórganos la vida eterna.
1ª Antífona
C: Por las intercesiones de la Madre de Dios, oh Salvador, sálvanos. (3 veces)
2ª Antífona
C: Sálvanos, oh Hijo de Dios; Tú que resucitaste de entre los muertos, te cantamos Aleluya. (3 veces)
C: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Oh Hijo Unigénito y Verbo de Dios, que siendo inmortal te dignaste, por nuestra salvación, encarnarte de la Santa Madre de Dios y siempre Virgen María; te hiciste hombre sin mutación y fuiste crucificado, oh Cristo Dios, pisoteando la muerte con la muerte. Tú que eres Uno de la Santa Trinidad, glorificado junto con el Padre y el Espíritu Santo, sálvanos.
3º Antífona
Usualmente suele cantarse el Tropario del día.
Pequeña Entrada
El Sacerdote y el Diácono salen en procesión por la puerta Norte hasta llegar frente a la puerta Real. Entonces el Diácono dice en voz alta:
D: Sabiduría. Estemos de pie.
Venid, adoremos y prosternémonos ante Cristo. Sálvanos, Oh Hijo de Dios, Tú que resucitaste de entre los muertos Te cantamos Aleluya.
1º Tropario: Himno correspondiente al día Domingo, al santo del día y/o al de la fiesta.
2º Tropario: Himno del Santo Patrón de la Iglesia o de la festividad que se celebra.
3º Kontákion.
Trisagion
D: Roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
S: Oh Dios Santo, que reposas en los santos, que con el himno tres veces Santo eres alabado por los Serafines, glorificado por los Querubines y ante quien todas las potestades celestiales se postran. Tú, que has sacado todas las cosas de la nada a la existencia, que has creado al hombre a imagen y semejanza tuya y lo has adornado con todos tus dones. Tú, que das sabiduría y entendimiento a quien las pide, y que no desprecias al pecador, sino que le propones el arrepentimiento para la salvación. Tú, que en esta hora presente nos has hecho dignos a nosotros, humildes e indignos siervos tuyos, de estar ante la gloria de tu santo altar y de ofrecerte la prosternación y glorificación que se te deben. Acepta, oh Señor, de la boca de nosotros pecadores, el himno tres veces santo y visítanos con tu bondad; perdónanos todo defecto voluntario e involuntario, santifica nuestras almas y nuestros cuerpos, y concédenos que te adoremos piadosamente todos los días de nuestra vida, por las intercesiones de la Santa Madre de Dios, y de todos los santos, que durante siglos te han agradado.
S: Porque eres Santo, oh Dios nuestro, y a Ti glorificamos; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre
D: y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
C:
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.
D: Fuertemente. (Dínamis)
C: Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.
En la Semana de Pascua, en la de Pentecostés, Navidad, Epifanía y el Sábado de Lázaro, en vez del Trisagion se canta:
Vosotros que en Cristo os bautizasteis, de Cristo os revestisteis. Aleluya.
El 14 de Septiembre y el 3º Domingo de la Gran Cuaresma:
Ante tu Cruz nos postramos oh Soberano, y Tu Santa Resurrección glorificamos.
Incensación con el Obispo
A) Si el Obispo participa desde su Trono:
Sale el Diácono por la Puerta Real llevando el incensario y se detiene frente al Obispo y dice:
D: Bendice Señor, al evangelizador del Santo
Apóstol y Evangelista (N).
El Obispo pone su diestra sobre la cabeza del Diácono y dice:
O: Que Dios, por las intercesiones del Santo y Glorioso Apóstol y Evangelista (N), te conceda de proclamar la palabra con gran poder para cumplimiento del Evangelio de su amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
En la Liturgia Pontifical:
Después que el Coro haya terminado “Santo Inmortal, ten piedad de nosotros”, salen los dos Diáconos y se paran frente a la Puerta Real, mirando hacia Oriente. El Clero comienza a cantar lenta y solemnemente: “Santo Dios” y el Obispo bendice con el Trikirion y el Dikirion hacia el Occidente, diciendo: “Señor, Señor mira desde los cielos, visita, contempla y fortalece esta viña que plantó tu diestra”, El coro entona: Por Muchos años Señor y continúa un cantor o el Clero: “Santo Poderoso”. El Obispo, vuelto hacia el Sur-Poniente, vuelve a bendecir, diciendo: “Señor, Señor mira desde los cielos…” y el Clero canta “Santo Inmortal”. El Obispo se vuelve hacia el Nor-Poniente y bendice por 3ºa y última vez, diciendo: “Señor, Señor mira desde los cielos…” y el Clero entona, finalmente: “ten piedad de nosotros”.
El Obispo entra en el Santuario seguido por los Diáconos que entran por las Puertas Laterales y el principal de ellos exclama desde la Puerta Real mirando hacia el pueblo:
D: Dínamis
y el Coro completa el canto del Trisagion. Seguidamente, el Diácono se vuelve otra vez hacia el pueblo y, desde la Puerta Real exclama:
D: Señor, salva a los piadosos. Kírie sóson tús evsevís.
Lo que es repetido por el Clero junto al Obispo. 2º Diácono desde la Puerta Real, dice:
D: Señor, salva a los fieles - Ia rab, jál-les el mu-minín.
El Coro repite lo anterior y el primer Diácono dice desde la Puerta Real:
D: Señor, salva a los piadosos D: Y escuchanos
O: Y escuchanos
FIMI (/I E/ UNA FIE/TA /EÑOREAL)
D: Su Eminencia Monseñor (N), elegido por Dios para la Santa Arquidiócesis de Santiago y todo Chile, Nuestro Padre y Primado, que sean muchos sus años.
Lectura de la Epístola
D: Estemos atentos.
Lector: Se lee el prokimenon
D: Sabiduría.
Lector: Lectura de...
D: Estemos atentos.
El Lector entona la Epístola
S: La paz sea contigo, Lector.
C: Aleluya , Aleluya, Aleluya.
Lectura del Evangelio
S: Haz que resplandezca en nuestros corazones, oh Señor amante de la humanidad, la pura luz de tu divino conocimiento y abre los ojos de nuestra mente al entendimiento de tus predicaciones evangélicas. Infúndenos el temor de tus bienaventurados mandamientos, para que venciendo todos los deseos carnales, caminemos por una senda espiritual, pensando en lo que te agrada y obrándolo. Pues Tú eres la iluminación de nuestras almas y cuerpos, oh Cristo Dios, y te glorificamos, junto con tu Padre eterno y tu Santísimo bondadoso y vivificador Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
D: Bendice, Señor, al Evangelizador del Santo
Apóstol y Evangelista (N)
S: Que Dios, por las intercesiones del Santo y Glorioso Apóstol y Evangelista (N), te conceda de proclamar la palabra, con gran poder, para cumplimiento del Evangelio de su amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
D: Amén. Cúmplase en mí según tu palabra.
Evangelio
D: Sabiduría. Estemos de pie, escuchemos el Santo Evangelio.
S: La paz sea con vosotros.
C: Y con tu espíritu.
D: Lectura del Santo Evangelio según San (N).
C: Gloria a Ti, Señor, gloria a Ti.
D: Estemos atentos. (El Diácono lee el Evangelio)
C: Gloria a Ti, Señor, gloria a Ti.
En voz baja
S: La paz sea contigo, Evangelizador.
D: Y con tu espíritu.
La Gran Entrada
S: A fin de que siempre amparados por tu poder, te glorifiquemos Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén. Nosotros, que representamos místicamente a los Querubines y cantamos el himno tres veces Santo a la Trinidad Vivificadora, apartemos en este momento toda solicitud temporal, para recibir al Rey de todos.
S: Ninguno de los que están ligados por los deseos carnales y por los placeres, es digno de presentarse, acercarse o de servirte, oh Rey de Gloria, pues el servirte es cosa grande y temible, aún para las mismas potestades celestiales. Sin embargo, por tu inefable e ilimitado amor a la humanidad, te has hecho hombre sin cambiarte ni mudarte; y te has hecho nuestro Pontífice y nos has transmitido el ministerio de este litúrgico e incruento sacrificio, como Señor de todas las cosas. Pues sólo Tú, Señor y Dios nuestro, dominas sobre los celestiales y terrenales. Tú, que eres llevado en un trono querubínico, Señor de los Serafines, Rey de Israel, el único santo y que reposas entre los santos. A Ti pues, te ruego, único bondadoso y propicio: Mírame a mí pecador e inútil siervo tuyo, y purifica mi alma y corazón de la mala conciencia y hazme capaz, con el poder de tu Santo Espíritu de presentarme, revestido con la gracia del sacerdocio, ante este santo altar y de consagrar tu santo e inmaculado cuerpo y tu preciosa sangre. A Ti pues, me acerco inclinando mi cerviz, te ruego no apartes tu rostro de mí, ni me excluyas del número de tus siervos, sino que me hagas digno, pecador e indigno siervo tuyo, de ofrecerte estos dones. Pues Tú eres el que ofrece y el ofrecido, el que recibe y el distribuido, oh Cristo Dios nuestro, y a Ti te glorificamos, junto con tu Padre Eterno, y tu Santísimo bondadoso y Vivificador Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
S: Nosotros, que representamos místicamente a los Querubines y cantamos el himno tres veces Santo a la Trinidad Vivificadora, apartemos en este momento toda solicitud temporal.
D: Para recibir al Rey de todos, escoltado invisiblemente por legiones de ángeles, Aleluya, Aleluya, Aleluya.
El día Domingo incensando dice:
Habiendo visto la Resurrección de Cristo, prosternémonos ante el Santo Señor Jesús, el único exento del pecado. Tu Cruz, oh Cristo, nuestro Dios, adoramos y Tu santa Resurrección alabamos y glorificamos; porque Tú eres nuestro Dios, a ningún otro conocemos; y Tu nombre invocamos. Fieles, venid todos y adoremos la Santa Resurrección de Cristo, porque he aquí, por la Cruz, entró la alegría en el mundo entero. Bendigamos al Señor en todo tiempo y alabemos su Resurrección porque habiendo padecido la Crucifixión para nosotros, destruyó la muerte con la muerte.
En día de semana incensando dice:
-Venid, adoremos y prosternémonos ante nuestro Dios y Rey. -Venid, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Dios y Rey. -Venid, adoremos y prosternémonos ante Cristo mismo nuestro Rey, Señor y Dios.
En las semanas de la resurrección, dirá el tropario de la resurrección. Y luego el Salmo 50
Apiádate de mí, oh Dios, según tu gran misericordia; según tu inmensa bondad, borra mi iniquidad. Lávame más y más de mi maldad y purifícame de mis pecados. Pues reconozco mis culpas y mi pecado está siempre ante mí. Contra tí, sólo contra tí, he pecado y delante de tí he hecho el mal, por lo tanto eres reconocido justo en tu sentencia y soberano en tu juicio. Considera que en maldad fui modelado y en pecado me concibió mi madre. Porque, Tú que amas la verdad en lo interior me descubres los misterios profundos de tu sabiduría.
Rocíame con hisopo y seré puro; lávame y emblanqueceré más que la nieve.Hazme escuchar la alegría y el júbilo, y mis huesos abatidos se estremecerán de regocijo. Aparta tu rostro de mis pecados y borra todas mis iniquidades.
Crea en mí, oh Dios, un corazón puro y renueva dentro de mí un espíritu recto. No me alejes de tu presencia y no quites de mí tu Espíritu Santo.
Devuélveme el gozo de tu salvación y un espíritu libre me sustente. Enseñaré a los impíos tus caminos y los pecadores volverán a Tí. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios de mi salvación y aclamará mi lengua tu justicia.
Abre, Señor, mis labios y cantará mi boca tus alabanzas. Pues no es sacrificio lo que te complace. Si te ofreciera un holocausto no lo quieres. El sacrificio para Dios es el espíritu arrepentido. Al corazón contrito y humillado, Tú, oh Dios, no lo desprecias. En tu bondad, Señor, trata benignamente a Sion y reconstruye las murallas de Jerusalem. Entonces aceptarás el sacrificio de justicia, las ofrendas y los holocaustos. Entonces se te ofrecerán víctimas en tu altar.
Sacerdote y Diácono: Perdonadme hermanos, que soy pecador.
Oh Dios, apiádate de mí pecador. (3 veces)
D: Alza, Señor.
S: En paz alzad tus manos hacia lo santo y bendecid al Señor.
D: A vosotros todos, que el Señor Dios nos recuerde en su reino celestial, perpetuamente ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
D: A Nuestro Padre y Arzobispo Metropolitano (N.), que el Señor Dios lo recuerde en su reino celestial, perpetuamente ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
S: A Nuestro Padre y Arzobispo Metropolitano (N.), que el Señor Dios lo recuerde en su reino celestial, perpetuamente ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
A) Si está presente el Obispo, ambos le conmemorarán dirigiendo con la ofrenda hacia él:
“De vuestro episcopado, que el Señor Dios lo recuerde en su reino celestial, perpetuamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos”
C: Amén.
S: A los siervos de Dios (N) por quienes se ofrece esta oblación por su salud, paz, salvación, visitación, perdón y remisión de sus pecados, que el Señor Dios los recuerde en su reino, celestial, perpetuamente ahora y siempre por los siglos de los siglos.
C: Amén.
S: A los siempre memorables fundadores de este santo templo, a nuestros padres y hermanos que yacen aquí y en todo lugar, y a los siervos de Dios (N) que se han dormido con la esperanza de la resurrección a la vida eterna, que el Señor Dios los recuerde en su reino celestial, perpetuamente ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
C: Escoltado invisiblemente por legiones de ángeles, aleluya.
D: En tu bondad trata Señor.
En el altar incensando los Santos Dones el sacerdote dice:
S: En tu bondad, Señor, trata benignamente a Sión y reconstruye las murallas de Jerusalén. Entonces aceptarás el sacrificio de justicia, las ofrendas y los holocaustos. Entonces se te ofrecerán víctimas en tu altar.
S: Acuérdate de mí, hermano y concelebrante.
D: Que el Señor Dios se acuerde de tu Sacerdocio en su reino celestial, perpetuamente ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
S: Amén.
D: Ruega por mí, Santo Señor.
S: El Espíritu Santo descienda sobre ti y el poder del Altísimo te cubra con su sombra.
D: Este mismo Espíritu nos auxilie en el ministerio durante todos los días de nuestra vida. Acuérdate de mí, Santo Señor.
S: Que el Señor Dios se acuerde de tu diaconado en su reino, perpetuamente ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
D: Amén.
Letania de la Oblacion
D: Completemos nuestra súplica al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Por los preciosos dones ofrecidos, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
D: Que todo este día sea perfecto, santo, pacífico y sin pecado, pidamos al Señor.
C: Concédelo, Señor.
D: Un ángel de paz, fiel guía y guardián de nuestras almas y cuerpos, pidamos al Señor.
C: Concédelo, Señor.
D: El perdón y la remisión de nuestros pecados y transgresiones, pidamos al Señor.
C: Concédelo, Señor.
D: Todo lo que es bondadoso y útil a nuestras almas y la paz del mundo, pidamos al Señor.
C: Concédelo, Señor.
D: Que el resto de nuestra vida sea en paz y contrición, pidamos al Señor.
C: Concédelo, Señor.
D: Un fin cristiano de nuestra vida, pacífico, exento de dolor y de vergüenza y una buena defensa ante el temible tribunal de Cristo, pidamos al Señor.
C: Concédelo, Señor.
D: Conmemorando a nuestra Santísima, Purísima, Bendita y Gloriosa Señora Madre de Dios y siempre Virgen María con todos los Santos, encomendémonos nosotros mismos y mutuamente los unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo Dios.
C: A Ti, Señor.
S: Señor Dios Omnipotente, Único Santo. Tú que aceptas el sacrificio de alabanza de los que te invocan de todo corazón; recibe también la súplica de nosotros pecadores y llévala a tu santo altar y haznos dignos de ofrecerte dones y sacrificios espirituales por nuestros pecados y por las ignorancias humanas. Haznos dignos de encontrar gracia ante Ti, para que te sea propicio nuestro sacrificio y habite el buen Espíritu de tu gracia en nosotros, en estos dones presentes y en todo tu pueblo.
S: Por la compasión de tu Unigénito Hijo, con el cual eres bendito junto con tu santísimo, bondadoso y vivificador Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
S: La paz sea con vosotros.
C: Y con tu espíritu.
D: Amémonos los unos a los otros, a fin de que unánimes confesemos.
C: Al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, Trinidad Consustancial e Indivisible.
S: Te amo, oh Señor, fortaleza mía. El Señor es mi baluarte, mi refugio y mi libertador. Me prosterno ante el Padre. Y el Hijo. Y el Espíritu Santo. Trinidad consustancial e indivisible.
Beso de la Paz
El Sacerdote Oficiante dice: Cristo está en medio de nosotros.
El otro responde: Estuvo, está y estará.
D: ¡Las puertas, las puertas!. ¡Con sabiduría, estemos atentos!
Credo - Símbolo de la Fe
Niceno-Constantinopolitano (325-381)
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, y de todo lo visible e invisible. Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo Unigénito de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos; Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero, nacido, no creado, consustancial al Padre, por quien todo fue hecho.
Quien por nosotros los hombres y para nuestra salvación, descendió del cielo, se encarnó del Espíritu Santo y María Virgen y se hizo hombre.
Fue crucificado también por nosotros, bajo Poncio Pilatos; padeció, fue sepultado.
Y resucitó al tercer día, según las Escrituras.
Y subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre.
Y otra vez ha de venir con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos; y su Reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor, Vivificador, que procede del Padre, que con el Padre y el Hijo es juntamente adorado y glorificado, que habló por los Profetas.
Y en la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica.
Confieso un solo bautismo para la remisión de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos. Y la vida del siglo venidero. Amén.
Anáfora
D: Estemos con rectitud, estemos con temor y atentos para ofrecer en paz la Santa Oblación.
C: La misericordia de paz. Sacrificio de la alabanza.
S: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios Padre y la comunión del Espíritu Santo sea con todos vosotros.
C: Y con tu espíritu.
S: Elevemos nuestros corazones.
C: Los tenemos hacia al Señor. S: Demos gracias al Señor. C: Digno y justo.
S: Digno y justo es alabarte, bendecirte, ensalzarte, darte gracias y postrarse ante Ti en todo lugar de tu soberanía; pues Tú eres el Dios inefable, incomprensible, invisible, inconcebible, siempre existente e inmutable: Tú y Tu Unigénito Hijo y Tu Espíritu Santo. Tú de la nada nos has traído a la existencia y, caídos, nos has levantado otra vez y no has dejado nada por hacer, hasta habernos conducido al cielo y habernos otorgado Tu reino venidero.
Por todo esto te damos gracias a Ti y a Tu Unigénito Hijo y a Tu Espíritu Santo; por todas las cosas, las que sabemos y las que no sabemos, por los beneficios visibles e invisibles hechos a nosotros. Te damos gracias también por esta liturgia que te has dignado recibir de nuestras manos, aunque tengas delante de Ti miles de arcángeles, miríadas de ángeles, querubines y serafines de seis alas, muchos ojos, sublimes y alados.
S: Entonando el himno triunfal, Cantando, Proclamando y Diciendo.
C: Santo, Santo, Santo, es el Señor de Sabaoth. El cielo y la tierra están llenos de tu gloria. Hosanna en las alturas. Bendito es el que viene en el nombre del Señor. Hosanna en las alturas.
S: Nosotros también, juntamente con estas bienaventuradas potestades, oh Señor amante de los hombres, clamamos y decimos: Eres Santo y Santísimo Tú y Tu Unigénito Hijo y Tu Espíritu Santo. Eres Santo y Santísimo y Tu Gloria es magnífica; Tú, que así has amado a Tu mundo, hasta darle Tu Hijo Unigénito, para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que obtenga la vida eterna. El cual, habiendo venido al mundo y cumplido todo el plan de salvación para con nosotros, en la noche en que fue entregado, o más bien, en que se entregó Él mismo por la vida del mundo, tomando el pan en sus santas, purísimas e inmaculadas manos, habiendo dado gracias, habiéndolo bendecido, santificado y partido, lo dio a sus santos discípulos y apóstoles, diciendo:
S: Tomad y comed, este es mi cuerpo, que por vosotros es partido para la remisión de los pecados.
C: Amén.
Del mismo Modo tomó el Cáliz, después de cenar, diciendo:
S: Bebed de él todos, esta es mi Sangre del Nuevo Testamento, que por vosotros y por muchos es derramada para la remisión de los pecados.
C: Amén.
S: Recordando pues, este salvífico mandato y todo lo que ha sido hecho para con nosotros: la cruz, el sepulcro, la resurrección al tercer día, la ascensión a los cielos, la entronización a la diestra y la gloriosa segunda venida
S: Lo tuyo de lo que es tuyo, te ofrecemos por todos y por todo.
C: Te alabamos, Te bendecimos, Te damos gracias Señor y a Ti suplicamos, oh Dios nuestro.
S: También te ofrecemos este culto racional e incruento y pedimos, rogamos y suplicamos que envíes tu Espíritu Santo sobre nosotros y sobre estos dones presentes.
D: Bendice, Señor, el Santo Pan
S: Y haz de este pan, el precioso cuerpo de Tu Cristo.
D: Amén.
D: Bendice, Señor, el Santo Cáliz.
S: Y lo que está contenido en este Cáliz, la preciosa Sangre de Tu Cristo. D: Amén.
D: Bendice, Señor, ambos Dones Santos.
S: Transmutándolos por Tu Espíritu Santo. D: Amén. Amén. Amén.
S: De suerte que vengan a ser para los que comulgaren de ellos purificación del alma, remisión de los pecados, comunión del Espíritu Santo, plenitud del Reino de los Cielos, confianza en Ti y no motivo de juicio o condenación.
Te ofrecemos también este culto espiritual por medio de los que descansan en la fe: de los progenitores, padres, patriarcas, profetas, apóstoles, predicadores, evangelistas, mártires, confesores, ascetas y de toda alma justa que se ha dormido con fe.
El Sacerdote inciensa los Santos Dones exclamando:
S: Principalmente por nuestra santísima, purísima, bendita y gloriosa Señora Madre de Dios y siempre Virgen María.
C: Verdaderamente es digno bendecirte, oh progenitora de Dios y siempre bienaventurada y purísima madre de nuestro Dios. Tú eres más venerable que los querubines e incomparablemente más gloriosa que los serafines. A Ti que sin mancha diste a luz al Verbo de Dios y que verdaderamente eres la Madre de Dios, a Ti engrandecemos.
S: Por San Juan Bautista, Profeta y Precursor; por los santos, gloriosos y célebres apóstoles, por San (N) cuya memoria celebramos hoy y todos tus santos, por cuyas súplicas visítanos, oh Dios.
Acuérdate de todos los que se han dormido en la esperanza de la resurrección a la vida eterna (se nombra a los difuntos) y hazlos reposar, oh Dios nuestro, allí donde resplandece la luz de tu rostro. Te rogamos también, oh Señor, que te acuerdes de todo el episcopado de los ortodoxos, de los que dispensan fielmente la palabra de tu verdad, de todo el Presbiterado, del Diaconado en Cristo, de todo el orden sacerdotal y monacal. Te ofrecemos también este culto racional por el mundo y por la santa, católica y apostólica Iglesia, por los que viven en pureza y vida digna, por los gobernantes. Concédeles, Señor, un gobierno pacífico, a fin de que en su tranquilidad nosotros vivamos una vida apacible y pacífica, con toda piedad y seriedad. Acuérdate Señor, de (se nombra a los vivos)
Acuérdate Señor, de esta ciudad en que residimos y de todas las ciudades y pueblos y de todos los que con fe viven en ellas.
Acuérdate Señor, de los que viajan por tierra, mar y aire, de los enfermos y de los que sufren, de los cautivos y por su salvación. Acuérdate, Señor, de los que ofrecen frutos y hacen el bien en Tus Santas Iglesias y de los que se acuerdan de los pobres y sobre todos nosotros envía Tus misericordias.
S: Primeramente acuérdate, Señor, de nuestro Padre y Arzobispo Metropolitano (N) y concédelo a Tus Santas Iglesias en paz, salvo, digno, sano, por muchos años, y que fielmente dispense la palabra de tu verdad.
Solo si hay Diácono se asoma en la Puerta Real diciendo:
D: Y de los que son recordados por cada uno de los presentes y de todos y de todas.
C: Y de todos y de todas.
S: Yconcédenos queaunavozyuncorazón, glorifiquemos y alabemos tu venerable y magnífico nombre Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
El Sac. vuelto hacia los fieles, bendice:
S: Que la misericordia de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo sea con todos vosotros.
C: Y con tu espíritu.
Letania
D: Habiendo conmemorado a todos los santos, una y otra vez, en paz, roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad. (a cada súplica)
D: Por los venerables dones ofrecidos y santificados, roguemos al Señor.
D: Para que nuestro Dios amante de la humanidad, que los ha recibido en su santo, celestial y místico altar, como aroma de fragancia espiritual, nos envíe en retorno la gracia divina y el don del Espíritu Santo, roguemos al Señor.
D: Habiendo pedido la unión de la fe y la comunión del Espíritu Santo, encomendémonos nosotros mismos y mutuamente los unos a los otros, y toda nuestra vida a Cristo Dios.
C: A Ti, Señor.
S: Te ofrecemos toda nuestra vida y esperanza, oh Señor amante de la humanidad y pedimos, rogamos y suplicamos: Haznos dignos de participar de tus celestiales y terribles sacramentos, los sacramentos de esta sagrada y espiritual mesa, con conciencia pura, para la remisión de los pecados, perdón de los defectos, participación del Espíritu Santo, herencia del Reino de los Cielos y confianza en ti y no para juicio o condenación.
S: Y haznos dignos, oh Soberano Señor y Dios Celestial de que con confianza y sin reprensión nos atrevamos a invocarte a Ti Padre y decir:
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan sustancial nuestro dánoslo hoy, y perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del maligno.
S: Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
S: La paz sea con vosotros.
C: Y con tu espíritu.
D: Inclinemos nuestras cabezas delante del Señor.
C: A Ti, Señor.
S: Te damos gracias, oh Rey Invisible, que con tu ilimitado poder has creado todas las cosas y con la abundancia de tu misericordia, has traído todo del no ser al ser. Tú mismo, oh Soberano, mira desde el cielo a los que inclinan a Ti sus cabezas pues no las han inclinado ni a la carne ni a la sangre sino a Ti, oh Dios Temible. Tú, pues, Soberano, haz de estos dones para bien nuestro, a cada uno según sus necesidades. Navega con los navegantes, guía a los que viajan, sana a los enfermos, Tú que eres el médico de nuestras almas y cuerpos.
S: Por la gracia, la compasión y el amor a la humanidad de tu Hijo Unigénito con quien eres bendito, junto con tu santísimo, bondadoso y vivificador Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
S: Escúchanos, Señor y Dios nuestro Jesucristo, desde tu morada santa y desde el trono de la gloria de tu Reino y ven a santificarnos, Tú que en lo alto estás sentado con el Padre y aquí, invisiblemente presente con nosotros. Dígnate, con tu poderosa mano, darnos tu purísimo cuerpo y tu venerable sangre y por medio nuestro a todo el pueblo.
Oh Dios, apiádate de mí, pecador (3 veces)
D: Estemos atentos.
S: Los Santos Dones a los santos.
C: Un solo Santo, un solo Señor, Jesucristo, para gloria de Dios Padre. Amén.
C: Alabad al Señor desde los cielos; alabadle en las alturas; Aleluya.
El clero comulga y prepara la comunión de los fieles
La Comunión de los Fieles
D: Con temor de Dios, fe y amor, aproximaos.
C: Dios, el Señor, se ha manifestado a nosotros. Bendito sea el que viene en el nombre del Señor.
S: El (la) siervo(a) de Dios (N) comulga el cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo.
Para remisión de los pecados y vida eterna.
Al terminar si el Obispo está presente dirá la exclamación precedente, si no el Sacerdote bendice al pueblo con su diestra, exclamando:
S: Salva oh Dios, a tu pueblo y bendice a tu heredad. C: Hemos visto la luz verdadera, hemos recibido el Espíritu Celestial; hemos hallado la verdadera Fe; adoremos la Trinidad
Indivisible, pues ésta nos ha salvado.
S: Lava, oh Señor, con tu Santísima Sangre, los pecados de tus siervos que han sido aquí conmemorados, por las intercesiones de la Madre de Dios y de todos tus santos.
D: Alza, Señor.
S: Asciende sobre los cielos, oh Dios y que tu gloria sea sobre toda la tierra.
S: Bendito sea nuestro Dios. Perpetuamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
Agradecimiento
D: Con rectitud, habiendo recibido los divinos, santos, puros, inmortales, celestiales, vivificantes y temibles misterios de Cristo, demos dignas gracias al Señor. Ampáranos, sálvanos, tennos misericordia y protégenos, oh Dios, por tu gracia.
C: Señor, ten piedad.
D: Habiendo pedido que todo este día sea perfecto, santo, pacífico y sin pecado, encomendémonos nosotros mismos y mutuamente los unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo Dios.
C: A Ti, Señor.
S: Porque Tú eres nuestra santificación, y a Ti glorificamos, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
S: Salgamos en paz.
D: Roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
Oracion del Ambon
S: Oh Señor, que bendices a los que Te bendicen y santificas a los que confían en Ti. Salva a tu pueblo y bendice tu heredad; conserva la plenitud de tu Iglesia. Santifica a los que aman el esplendor de tu casa. Tú, en retorno, glorifícalos con tu poder divino y no nos abandones a nosotros que confiamos en Ti. Concede la paz a tu mundo, a tus Iglesias, a los sacerdotes, a nuestros gobernantes y a todo tu pueblo; porque toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, de Ti, oh Padre de luces.
A Ti glorificamos, damos gracias y adoramos, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
Oracion en la protesis
S: Cristo nuestro Dios, tú que eres la plenitud de la Ley y de los Profetas y que has cumplido todo el plan de salvación del Padre. Llena de alegría y regocijo nuestros corazones, perpetuamente ahora y por los siglos de los siglos, amén.
C: Bendito sea el nombre del Señor, desde ahora y por los siglos.
D: Roguemos al Señor.
C: Señor, ten piedad.
S: La bendición del Señor y su misericordia desciendan sobre vosotros por su gracia y su amor a la humanidad, perpetuamente ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
S: Gloria a Ti oh Cristo, Dios nuestro y esperanza nuestra, gloria a Ti.
C: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad En el nombre del Señor, bendice Padre.
Apólisis
S: Cristo nuestro verdadero Dios, (si es Domingo: que resucitó de entre los muertos,) por las intercesiones de Tu Purísima, Inmaculada y Santísima Madre, por el poder de la venerable y vivificadora Cruz; por la protección de los venerables poderes celestiales incorpóreos; por las súplicas del honorable y glorioso profeta y precursor Juan Bautista; de los santos honorables y alabadísimos Apóstoles; de los santos ilustres y gloriosamente victoriosos mártires; de nuestros justos y teóforos padres; de nuestro venerable padre entre los santos, Juan Crisóstomo, Arzobispo de Constantinopla; de los santos y justos antepasados de Cristo Dios, Joaquín y Ana; de San (N) Patrono de este Santo Templo; de San (N) cuya memoria celebramos hoy; y de todos los Santos, ten misericordia y sálvanos, porque eres bondadoso, misericordioso y amante de la humanidad.
Por las oraciones de nuestros Santos Padres, oh Señor Jesucristo, Dios nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos.
En caso de estar presente el Arzobispo
Por las oraciones de nuestro Señor, oh Señor Jesucristo, Dios nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos.
C: Amén.
Responso por los Difuntos
El acólito debe tener preparado incienso y entregarlo al diácono cuando sea pedido. El Diácono ubicado afuera y a la derecha del Sacerdote pide el incienso y lo presenta en alto al Sacerdote para la bendición.
S: Bendito sea nuestro Dios, perpetuamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
L: Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos, amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor perdona nuestros pecados, oh Soberano absuelve nuestras transgresiones, oh Santísimo mira y sana nuestras dolencias, por Tu Nombre. Señor ten piedad. Señor ten piedad. Señor ten piedad.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos, amén.
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan sustancial nuestro dánoslo hoy, y perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del maligno.
S: Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
Tropario
Con las almas de los justos difuntos, oh Salvador, concede descanso al (a las) alma(s) de tu(s) siervo(s) conservándola(s) en la vida bendita a tu lado Señor, que amas la humanidad.
En el lugar de tu reposo, Señor, donde todos tus santos descansan, otorga también, descanso al (a las) alma(s) de tu(s) siervo(s) porque eres el único inmortal.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Tú eres nuestro Dios, que descendiste al infierno y desataste las cadenas de los cautivos, Tu mismo, oh Salvador, haz descansar el (las) alma(s) de tu(s) siervo(s) difunto(s).
Ahora y siempre y por los siglos de los siglos de los siglos. Amén.
Tú, única pura y casta Virgen que concebiste a Dios sin mancha, intercede por la salvación del (de las) alma(s) de tu(s) siervo (s).
Kontakion
Con los Santos haz descansar oh Cristo el(las) alma(s) de tu(s) siervo(s), donde no hay dolor, ni tristeza, ni angustia, sino vida eterna.
Letanía
Una vez bendecido el incienso y terminado de cantar, el diácono por occidente de la mesa de los panes, proclama la letanía incensando a la vez:
D: Apiádate de nosotros, oh Dios nuestro, según tu gran misericordia. Te suplicamos nos escuches y tengas piedad.
C: Señor ten piedad. (3 veces)
D: Roguemos aún por el eterno descanso del(de los) siervo(s) de Dios difunto(s) (N) y por el perdón de todos sus pecados voluntarios e involuntarios.
C: Señor ten piedad. (3 veces)
D: Que el Señor establezca su(s) alma(s) donde descansan los justos. Las misericordias de Dios, el Reino de los Cielos y la remisión de sus pecados pidamos a Cristo, Inmortal Rey y Dios nuestro.
C: Concédelo Señor.
El Diácono frente al Sacerdote, lo inciensa y dice:
D: Roguemos al Señor. C: Señor ten piedad.
Diácono entrega el incienso al acólito y se para a la derecha del Sacerdote.
S: Dios de los espíritus y de toda carne, que venciste a la muerte, abatiste al demonio y diste la vida a tu mundo; Tu Señor haz descansar el(las) alma(s) de tu(s) siervo(s) difunto(s) (nombrar) en el lugar de luz, de refrigerio y de paz, el lugar donde el dolor, la tristeza y las angustias no tienen entrada. Oh Dios como bondadoso y amante de la humanidad, perdónale(s) todo pecado que haya(n) cometido con pensamiento, palabra u obra; pues ningún hombre hay que viva y no cometa pecado; Pues sólo tu eres sin pecado, tu justicia es justicia eterna y tu ley es la verdadera.
Pues Tú eres oh Cristo Dios nuestro, la resurrección, la vida y el descanso de tu(s) siervo(s) difunto(s) (N); y a Ti glorificamos con tu Padre eterno y tu santísimo, bondadoso y vivificador Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
C: Amén.
Desde Resurrección hasta la Ascensión no se dice lo siguente*:
*S: Gloria a Ti oh Cristo, Dios nuestro y esperanza nuestra, gloria a Ti.
*C: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. En el nombre del Señor, bendice Padre.
Despedida y Bendición Final
S: Cristo, nuestro verdadero Dios, que resucitó de entre los muertos, Rey Inmortal, que tiene imperio sobre los difuntos y los vivos; por las intercesiones de su Purísima y Santísima Madre; de los santos gloriosos y célebres Apóstoles; de nuestros venerables y teóforos Padres y de todos los Santos, establezca el(las) alma(s) de tu(s) siervo(s) que ha(n) partido de este mundo, en la morada de los justos; que le(s) haga descansar en el regazo de Abraham y le(s) enumere con los bienaventurados; y tenga piedad de nosotros, puesto que Él es bondadoso y ama a la humanidad.
Que su(s) memoria(s) sea(n) eterna.
C: Memoria eterna, memoria eterna, que su(s) memoria(s) sea(n) eterna(s).
S: Por las oraciones de nuestros Santos Padres, oh Señor Jesucristo Dios nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos.
C: Amén.
El Sac. da a besar la Santa Cruz a los fieles y distribuye el Pan Bendito (Antídoron o Próti). El Diác. se dirige al Altar de la Oblación para consumir todo el resto de los Dones.
Troparios de la Resurrección
Modo 1
Cuando la piedra fue sellada por los judíos y tu purísimo cuerpo fue custodiado por los guardias, resucitaste al tercer día, oh Salvador, concediendo al mundo la vida. Por lo tanto, los poderes celestiales clamaron a Ti: Gloria a tu resurrección, oh Cristo, gloria a tu dominio, gloria a tu plan de salvación, oh Único, amante de la humanidad.
Modo 2
Cuando fuiste a la muerte, oh vida inmortal, aniquilaste al infierno con el relámpago de tu divinidad. Y cuando levantaste a los muertos que estaban bajo la tierra, clamaron a Ti todos los poderes celestiales: Oh Cristo Dios, dador de vida, gloria a Ti.
Modo 3
Alégrense los cielos y regocíjese la tierra, porque el Señor hizo prodigio con su diestra; aniquiló la muerte con la muerte y fue el primogénito entre los muertos y nos salvó de lo profundo del infierno, concediendo al mundo la gran misericordia.
Modo 4
Las discípulas del Señor supieron del ángel la gozosa proclamación de la resurrección y la abolición del juicio ancestral; y anunciaron con orgullo a los Apóstoles: La muerte es vencida, resucitó Cristo Dios, concediendo al mundo la gran misericordia.
Modo 5
Alabemos nosotros los fieles y prosternémonos ante el Verbo, coeterno con el Padre y el Espíritu, que nació de la Virgen para nuestra salvación; porque consintió ser elevado en el cuerpo sobre la cruz; y soportó la muerte y resucitó a los muertos con su gloriosa resurrección.
Modo 6
Los poderes angelicales aparecieron sobre tu sepulcro y los guardias quedaron como muertos. Y María entró al sepulcro buscando tu cuerpo purísimo; venciste al infierno sin ser tentado por él. Encontraste a la Virgen, concediendo la vida. Tú que resucitaste de entre los muertos Señor, gloria a Ti.
Modo 7
Destruiste la muerte con tu cruz y abriste el paraíso al ladrón. Y mudaste los lamentos de las miróforas y ordenaste a tus discípulos que predicasen que resucitaste, oh Cristo Dios, concediendo al mundo la gran misericordia.
Modo 8
Descendiste desde las alturas, oh compasivo; aceptaste ser sepultado por tres días por salvarnos de nuestros sufrimientos. Vida y resurrección nuestra, Señor, gloria a Ti.
Troparios de Grandes Fiestas
PASCUA DE RESURRECCION - Modo 1 ó 5
Cristo resucitó de entre los muertos, pisoteando la muerte con la muerte y otorgando la vida a los que yacían en los sepulcros.
Kondakion de Resurrección - Modo 8:
Aunque descendiste al sepulcro Tú eres inmortal; destruiste el poder del infierno y resucitaste como vencedor, oh Cristo Dios; y dijiste a las mujeres miróforas: Regocijaos Y a tus Apóstoles otorgaste la paz. Tú que concedes a los caídos la Resurrección.
ASCENSION DEL SEÑOR - Modo 6
Ascendiste con gloria, oh Cristo nuestro Dios; y regocijaste a tus discípulos con la promesa del Espíritu Santo. Porque creyeron en la bendición de que Tú eres verdaderamente el Hijo de Dios, el Salvador del mundo.
DOMINGO DE PENTECOSTÉS - Modo 8
Bendito eres Tú, oh Cristo nuestro Dios, que mostraste a los pescadores llenos de sabiduría, derramando sobre ellos el Espíritu Santo; y por medio de ellos el universo conquistaste; oh amante de la humanidad, gloria a Ti.
NACIMIENTO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA Modo 6 - 8 Sep.
Tu nacimiento, oh Madre de Dios, anuncio el gozo a todo el universo, porque de Ti resplandeció el Sol de Justicia, Cristo Dios nuestro. Porque aniquilando la maldición nos concedió la bendición y destruyendo la muerte, nos otorgó la vida eterna.
EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ - Modo 1 - 14 Sep.
Salva oh Señor a tu pueblo y bendice a tu heredad; concede a tus fieles la victoria sobre los enemigos y protege a los tuyos por tu Santa Cruz.
FESTIVIDAD DEL SANTO APOSTOL TOMÁS - Modo 3 6 Oct.
Oh Santo Apóstol Tomás, intercede ante el Dios misericordioso Para que conceda a nuestras almas el perdón de los pecados
Kondakion de Sto. Tomás - Modo 4
El Apóstol de Cristo, lleno de la gracia divina y el servidor verdadero, Ha clamado con arrepentimiento diciendo: Tú eres mi Señor y mi Dios.
SANTOS MÁRTIRES SERGIO Y BACO - Modo 3 - 7 Oct.
Reunámonos y coronemos con bellos cantos a los valientes mártires y hermanos en la fe. Sergio el fortalecido con el poder de la Santa Trinidad y Baco quien soportó las torturas, cantando a Cristo el hacedor del mundo y creador de todo.
ENTRADA DE LA SMA. VIRGEN AL TEMPLO
Modo 4 - 21 Nov.
Hoy es el preludio de la buena voluntad de Dios y es el principio de la predicación salvadora de la humanidad. La virgen se presenta claramente en el templo de Dios y preanuncia Cristo a todos. Aclamemos con voz potente diciendo: ¡Salve, tú eres el cumplimiento del plan redentor del Creador.
SAN NICOLÁS - Modo 4 - 6 Dic.
La verdad de tus obras te mostró ante tu grey y como canon de la fe, ejemplo de virtud, maestro de abstinencia; así como la humildad obtuviste las alturas y por la pobreza las riquezas, oh Padre y Jerarca Nicolás, ruega a Cristo Dios que salve nuestras almas.
NAVIDAD DE N. S. JESUCRISTO - Modo 4 - 25 Dic.
Tu nacimiento, oh Cristo nuestro Dios, ha hecho resplandecer sobre el mundo la luz de sabiduría. Porque los que se postraban ante los astros, aprendieron del Astro a adorarte a Ti, oh Sol de Justicia. Y saber que viniste del resplandor de las alturas, oh Señor, gloria a Ti.
TEOFANÍA DE N. S. JESUCRISTO - Modo 1 - 6 Ene.
Cuando fuiste bautizado Señor, en el río Jordán, fue revelada la adoración a la Santísima Trinidad. Porque la voz del Padre se adelantó dando testimonio, llamándote “Hijo muy amado”. Y el Espíritu en forma de paloma, confirmó la inmutabilidad de esas palabras. Oh Cristo Dios, que apareciste al mundo, gloria a Ti.
ENTRADA AL TEMPLO DE N. S. JESUCRISTO Modo 1 - 2 Feb.
Salve, oh Virgen Madre de Dios llena de gracia, porque de Ti resplandeció el Sol de Justicia, Cristo Dios nuestro; iluminando a los que están en tinieblas. Alégrate y regocíjate, oh justo anciano, llevando en tus brazos al libertador de nuestras almas; y el que nos concede la resurrección.
ANUNCIACIÓN A LA VIRGEN MARÍA
Modo 4 - 25 Mar.
Hoy es el principio de nuestra salvación y la revelación del misterio antes de todos los siglos; porque el Hijo de Dios se hace Hijo de la Virgen; y Gabriel anuncia la gracia. Acompañémosle clamando a la Madre de Dios: Salve, oh llena de gracia, el Señor es contigo.
Kondakion
A ti María, te cantamos madre victoriosa. Tu pueblo ofrece alabanzas de agradecimiento. De las pruebas, Theotokos, nos has salvado pues tú tienes invencible y excelsa fuerza. De peligros, Theotokos, libéranos, pues clamamos a ti: Salve, Novia Madre siempre Virgen.
SAN JORGE - Modo 4 - 23 Abr.
Tú que eres libertador de los afligidos, defensor de los pobres, médico de los enfermos y soldado de los reyes, oh gran mártir San Jorge el victorioso, ruega a Cristo Dios que salve nuestras almas.
SANTOS CONSTANTINO Y HELENA - Modo 3 - 21May.
Hoy, Constantino y su madre Helena presentan la Cruz, el muy venerable madero, que es ignominia para los judíos, mas para los fieles es arma contra sus enemigos; pues se nos apareció como admirable signo, temible en la guerra.
SANTOS DISCÍPULOS PEDRO Y PABLO
Modo 4 - 29 Jun.
Oh líderes de los Apóstoles y maestros de las naciones Pedro y Pablo, interceded ante el Todopoderoso, que conceda al mundo la paz y a nuestras almas la gran misericordia.
TRANSFIGURACIÓN DE N. S. JESUCRISTO
Modo 7 - 6 Ago.
Cuando te transfiguraste, oh Cristo Dios en el Monte Tabor, revelaste tu gloria a tus discípulos según la pudieron captar. Haz resplandecer sobre nosotros pecadores tu luz eterna, por la intercesión de la Madre de Dios, Tú que concedes la luz, gloria a Ti.
DORMICIÓN DE N. S. STMA. VIRGEN MARÍA
Modo 1 - 15 Ago.
En tu alumbramiento conservaste tu virginidad y en tu dormición no olvidaste al mundo, oh Madre de Dios. Puesto que te has trasladado a la Vida, oh Madre de Vida; por tu intercesión libra de la muerte a nuestras almas.
KONTAKION (Usado generalmente los domingos) Modo 6
Oh intercesora de los cristianos, nunca rechazada y mediadora perenne ante el Creador, no desprecies las súplicas de nosotros pecadores, sino en tu bondad extiende tu ayuda a nosotros que con fe te invocamos. No tardes en venir a nuestro auxilio y aumenta las súplicas, oh Madre de Dios, que siempre proteges a los que te honran.